No me llames Dolores, llámame Lola; No me llames lúmpen que soy clase media.

Aunque el tema “huelga” no sea tabú de por sí, en nuestra clase no solemos tomar tiempo para hablar sobre él: está casi oculto. LLegar a puntos en común parece impensable y a menudo se termina en discusiones. En esta entrada querría exponer mi argumento y, por que no, intentar (e intentad) que este espacio pudiera llegar a servir como una forma de ver pausadamente las opiniones de ls demás. POR SUPUESTO que podéis participar y rebatir (:

Entendemos huelga como una alteración en actividad laboral. Esta acción, insurrecta y esclavista (recuerda quién es el capital humano (tú) y quién tiene los medios de producción (tú no)), dejó muerts en su camino horizontal antes de ser regulada. Su deslegitimación comenzó con su control constitucional, favoreciendo, a posteriori, la creación de un nuevo falso dilema con los derechos individuales como principal relieve. En las siguientes líneas desgranaré, desde la solidaridad como valor, los piquetes como máxima expresión de maldad en pro de otro posible enemigo. Empecemos.

Sí, hacer huelga es individual. Es un derecho que decides ejercer o no ejercer. Sumarte a la huelga, en cambio, funciona como un acto colectivo. Y si es colectivo es solidario. Y si te centras en tus derechos individuales, el acto de no secundar se convierte en insolidario: si los logros se comparten, ¿por qué salir de mi zona de confort pudiendo haber lúmpenes-oh, no, yo no soy lúmpen-que salven mi clase media? ¿Para qué o por qué habría de arriesgarme?

Puede que si te afectan los paros es porque estemos más relacionads de lo que realmente pensamos; no compartimos cuestiones ideológicas pero sí un jefe, varón, que se recrea en nuestra plusvalía. Dejar de pensar que la separación es por gremios nos aleja del foco patronal por separar las luchas: solo hay un enemigo y no es la persona que te impide entrar a tu trabajo.

Si observamos el caso estudiantil, encontramos el denominador común. Las potestades constituidas fomentan la exclusión, privan de educación, vivienda, sanidad y trabajo.

¿Por qué pensamos que el enemigo es quien alza el puño gritando consignas libertarias y excluimos de cualquier razonamiento al poder del traje? Nos importa más cubrir nuestras necesidades que pensar en ls demás. Incongruencia y huelga nunca irán de la mano.

Posicionarse como neutral en casos de injusticia es elegir el lado del opresor.

A la huelga sí

Te recuerdo Amanda

A galopar

Ellos dicen mierda

Yo pisaré las calles nuevamente

Salgo a la calle

 

CAPILLAS CATÓLICAS EN LA UNIVERSIDAD PÚBLICA

La España católica que impuso el dictador Francisco Franco por decreto (“La religión católica, apostólica, romana sigue siendo la única de la Nación española y gozará de los derechos y de las prerrogativas que le corresponden en conformidad con la Ley Divina y el Derecho Canónico”) fue derogada oficialmente en 1978 por el artículo 16 de la Constitución: “Se garantiza la libertad religiosa y de culto. Ninguna confesión tendrá carácter estatal”. En el punto tres del artículo se menciona que el Estado cooperara con la iglesia católica y demás confesiones.

¿Por qué en la educación pública está presente la iglesia católica?

Las universidades públicas son centros dedicados a la docencia y a la investigación, pero no al rezo. Es incomprensible como parte de su financiación y espacios lo dedican a la iglesia católica, como por ejemplo las capillas presentes en las universidades públicas españolas. La iglesia católica tiene suficientes espacios en España dedicados a la expresión de su culto que hacen innecesaria su presencia en las universidades públicas, sobredimensionando su importancia. La Comunidad de Madrid es la que tiene más capillas católicas en los campus, con veintidós repartidas entre varias de sus seis universidades públicas.

“Es contrario al principio de laicidad porque propicia la confusión entre los fines religiosos y los fines públicos”, explica Salvador Pérez, profesor de la UNED.

Pérez añade que la presencia de crucifijos puede, además, provocar “una cierta desigualdad respecto al resto de creencias e incluso afectar a la libertad de quienes no profesan ninguna fe religiosa”.

Rita Maestre, portavoz del ayuntamiento de Madrid,  realizó un acto de protesta en 2011 en la capilla de la Universidad Complutense de Madrid, por el que está siendo juzgada, acusada de un presunto delito contra los sentimientos religiosos. Este es un ejemplo de los muchos estudiantes que están en

contra de la existencia de capillas en universidades públicas.

¿Sería lícito que Rita Maestre denunciara a la Universidad Complutense por no respetar el sentimiento no religioso de muchos estudiantes?

RITA MAESTRE

Enlaces de interés:

https://laicismo.org/2008/constitucion-de-1978-aconfesional-relaciones-iglesia-estado-acuerdos-con-el-vaticano/46368

http://eldia.es/agencias/8548793-RELIGI-N-CULTO-universidades-publicas-suman-menos-capillas-catolicas

https://fuckingtonpost.wordpress.com/2014/02/27/7-cosas-sorprendentes-que-pasan-en-un-estado-aconfesional-como-espana/

SERGIO ROMERO URBANO