EL TABÚ DE SER PUTA

Antes de comenzar a desarrollar el tabú de la prostitución es necesario definirlo; según la RAE prostituta es aquella persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero. Actualmente el término trabajadora del sexo ha sido acuñado por aquellas prostitutas que se autodefinen como mujeres libres, independientes y empoderadas, con la intención de visibilizar su autodeterminación para ejercer dicha profesión.

mascaras

 

¿Por qué es un tabú ser prostituta? Las sociedades actuales reflejan la prostitución como producto de la violencia machista. Se considera que el ejercicio de la misma es consecuencia de la manipulación del hombre sobre la mujer, despojando así el poder de autodeterminación de las mismas. Esto sitúa a las trabajadoras sexuales en una posición inferior, victimizándolas y quitándolas todo su poder de elección sobre sí mismas. ¿Pero por qué el trabajo del sexo es considerado un trabajo que nadie querría ejercer? Es posible que tenga relación con dos factores fundamentales; por un lado la mitificación del sexo en nuestras sociedades, que aún hoy se concibe como algo íntimo y sagrado. Y por otro, con la negación a las mujeres de su sexualidad y empoderamiento sobre la misma.

Cabe decir, que la prostitución no siempre ha sido una profesión tabú. En la antigua Grecia durante el s. IV las mujeres con mayor independencia social y económica eran las llamadas hetairas, mujeres cultas que intercambiaban sexo a cambio de dinero. Mientras que la mayor parte de las mujeres eran desposadas a una edad muy temprana quedando tuteladas por sus maridos. Por tanto, la prostitución era una salida a la independencia de la mujer, para poder crecer intelectual y personalmente.

Los tabúes, también son creados por la ausencia de leyes que los legitimen. Actualmente en España la ley no sólo no legitima el trabajo del sexo, sino que lo criminaliza; multando a los clientes y a las trabajadoras. Pero volviendo a otras civilizaciones, contemplamos una realidad muy diferente. Durante el s. XVIII en la antigua Mesopotamia se consideraba la prostitución como un oficio digno, con deberes y derechos que eran protegidos en las leyes aguardadas bajo ”El Código de Hammurabi”. En él se regulaban los derechos de herencia de las prostitutas. Es irónico ver cómo las sociedades no siempre evolucionan de forma positiva.
Varias veces he hecho referencia a la dignidad humana, la cual siempre se pone en duda cuando se habla de prostitución, bien sea para criminalizarla o para victimizarla. La Real Academia Española define la dignidad como la gravedad y decoro de las personas en la manera de comportarse. Al contemplar dicha acepción, me pregunté ¿qué es el decoro?; según la R.A.E sitúa como primera acepción ”honor, respeto, reverencia que se debe a una persona por su nacimiento o dignidad”; y en segunda acepción ”pureza, honestidad y recato”. Ninguna de las definiciones sobre la dignidad humana la concibo como válida. Considero que el ser humano es digno por su condición de ser vivo, y se merece respeto por el mismo.

Me llaman calle de Manu Chao. Dedicada a todas las trabajadoras del sexo, prostitutas, putas que luchan cada día contra el estigma que la sociedad lanza sobre ellas.

Alba Gutiérrez García

Etimología

Prostitución en la historia

Hetairas

Código de Hammurabi

Antecedentes de la prostitución

Terminología y conceptos en prostitución

Ley Orgánica 4/2015, 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana

Definición de decoro

Definición de prostituta

Anuncios

Relaciones abiertas

b1djk6paps6ovimrsrz1

En la presente entrada voy a tratar de poner un poco de luz sobre la cuestión de las relaciones abiertas y los mitos del amor romántico.

En primer lugar, creo que es importante delimitar qué se entiende por relación abierta. Así pues, entendemos por relación abierta como aquella unión libre donde ambas partes acuerdan unos funcionamientos determinados y unas dinámicas en relación a su pareja; normalmente se permite la posibilidad de tener relaciones sexuales fuera de la pareja sin que estos sea considerado infidelidad y suponga un problema para la continuidad de la pareja.  Esta forma de entender la pareja, se trata de un término medio entre las relaciones tradicionales que acostumbramos a tener la mayoría de las personas en esta aula, y el otro extremo que sería el amor libre entendido como una poligamia o monogamia continuada.

En estas relaciones no hay unas normas escritas ni fijadas sobre lo que está bien o está mal, ni tampoco sobre lo que se puede sobrepasar o no, si no que los miembros de la pareja establecen los límites hasta donde pueden llegar y nunca habrá una pareja abierta igual que otra porque son límites y procesos de libertad que se consensuan entre los dos integrantes. Además no se trata de un tipo de relación de por vida, sino que puede cambiar en cualquier momento, por ejemplo si uno de los dos integrantes se siente incómodo o inseguro.

Es importante no confundir este tipo de relaciones con tener una pareja pero seguir actuando como si no se tuviera, sino que más bien consiste en una confianza plena en uno mismo, en la otra persona y sobre todo en la capacidad de comunicación y sinceridad entre los integrantes de la pareja.  En relación a la comunicación de pareja, no hay nada escrito sobre ello así como tampoco lo hay en los niveles comunicativos de las parejas, ya que hay algunas uniones donde se cuentan los encuentros sexuales compartiendo todo tipo de detalles, por el contrario, encontramos parejas que prefieren no contarse nada y no recibir detalles sobre los deslices sexuales con otras personas.

Llegados a este punto, se debe explicar que siempre estoy haciendo referencia a tener relaciones sexuales fuera de la pareja, y solo relaciones sexuales porque si se diera el caso de encontrarnos ante una pareja donde los integrantes tienen relaciones amorosas con otras personas (es decir, ya no se limitaría a sexo únicamente sino que entrarían en juego otro tipo de atracciones como la emocional, la moral o la sapioatracción) entonces se estaría ante parejas entendidas bajo el término poliamor. El poliamor es entendido como la posibilidad de tener varias parejas amorosas, sexuales, emocionales, morales o intelectuales a la vez, es decir, por ejemplo tener tres parejas a la vez consensuadas entre los integrantes y sin que se ponga de manifiesto mecanismos de defensa como los celos, ya que si esto ocurriera estaríamos entrando en una relación de pareja tradicional que es precisamente de lo que huyen este tipo de personas.

En la sociedad que vivimos, las parejas que mantienen una relación abierta son estigmatizadas, ya que desde mi punto de vista y tal y como apuntan los profesores Ferrer, Bosch y Navarro (2010) nos queda mucho por aprender por el papel privilegiado que tienen los mitos del amor romántico en nuestra sociedad, como por ejemplo el mito de la omnipotencia (creencia de que el amor lo puede todo); el mito de la media naranja (la falsa creencia de que elegimos a nuestra pareja porque estábamos predestinados a elegirla); el mito del emparejamiento (la creencia de que la monogamia es lo más correcto y las otras formas de amor son desviaciones); mito de la exclusividad (imposibilidad de enamorarse de dos o más personas a la vez); mito de la fidelidad (creencia de que todos los deseos sexuales, pasionales o afectivos deben ser cubiertos solo por una única persona) y el mito del matrimonio o de la pasión eterna (la creencia de que el amor es para siempre y nunca se agota).

Son mitos o falsas creencias que lo único que hacen es reforzar nuestras representaciones sociales de manera indirecta y sin ser consciente de ello, pero forman parte de esta idea de amor romántico que todos tenemos en la cabeza en mayor o menor medida.

Para finalizar, me gustaría lanzar una pregunta ¿es posible la normalización de este tipo de parejas sin que estén estigmatizadas? No creo que todavía estemos preparados para ello porque como explican los profesores antes citados, los mitos del amor romántico son muy fuertes en el modo en que entendemos las relaciones de pareja.

Referencia bibliográfica: Ferrer, V.; Bosch, E. y Navarro, C. (2010) Los mitos románticos en España. Boletín de Psicología, 99. Madrid

Bibliografía consultada

MERCEDES MURIEL SAIZ

No me llames Dolores, llámame Lola; No me llames lúmpen que soy clase media.

Aunque el tema “huelga” no sea tabú de por sí, en nuestra clase no solemos tomar tiempo para hablar sobre él: está casi oculto. LLegar a puntos en común parece impensable y a menudo se termina en discusiones. En esta entrada querría exponer mi argumento y, por que no, intentar (e intentad) que este espacio pudiera llegar a servir como una forma de ver pausadamente las opiniones de ls demás. POR SUPUESTO que podéis participar y rebatir (:

Entendemos huelga como una alteración en actividad laboral. Esta acción, insurrecta y esclavista (recuerda quién es el capital humano (tú) y quién tiene los medios de producción (tú no)), dejó muerts en su camino horizontal antes de ser regulada. Su deslegitimación comenzó con su control constitucional, favoreciendo, a posteriori, la creación de un nuevo falso dilema con los derechos individuales como principal relieve. En las siguientes líneas desgranaré, desde la solidaridad como valor, los piquetes como máxima expresión de maldad en pro de otro posible enemigo. Empecemos.

Sí, hacer huelga es individual. Es un derecho que decides ejercer o no ejercer. Sumarte a la huelga, en cambio, funciona como un acto colectivo. Y si es colectivo es solidario. Y si te centras en tus derechos individuales, el acto de no secundar se convierte en insolidario: si los logros se comparten, ¿por qué salir de mi zona de confort pudiendo haber lúmpenes-oh, no, yo no soy lúmpen-que salven mi clase media? ¿Para qué o por qué habría de arriesgarme?

Puede que si te afectan los paros es porque estemos más relacionads de lo que realmente pensamos; no compartimos cuestiones ideológicas pero sí un jefe, varón, que se recrea en nuestra plusvalía. Dejar de pensar que la separación es por gremios nos aleja del foco patronal por separar las luchas: solo hay un enemigo y no es la persona que te impide entrar a tu trabajo.

Si observamos el caso estudiantil, encontramos el denominador común. Las potestades constituidas fomentan la exclusión, privan de educación, vivienda, sanidad y trabajo.

¿Por qué pensamos que el enemigo es quien alza el puño gritando consignas libertarias y excluimos de cualquier razonamiento al poder del traje? Nos importa más cubrir nuestras necesidades que pensar en ls demás. Incongruencia y huelga nunca irán de la mano.

Posicionarse como neutral en casos de injusticia es elegir el lado del opresor.

A la huelga sí

Te recuerdo Amanda

A galopar

Ellos dicen mierda

Yo pisaré las calles nuevamente

Salgo a la calle

 

Enfermedad mental y estigma

En esta entrada me gustaría hablar sobre la enfermedad mental, como hoy en día a pesar de los avances en el mundo de la psiquiatría (y ciencias afines) sigue siendo uno de los peores diagnósticos que te puede proporcionar un médico.

La salud mental levanta muchas pasiones entre las personas que se dedican a estudiar el funcionamiento de los procesos mentales de los individuos, y a pesar de que como digo, son muchos los teóricos y profesionales que se esfuerzan por romper la barrera que hay en torno a la patologías mentales, hoy en día nos encontramos con una sociedad fuertemente discriminatoria hacia las personas que sufren algún tipo de patología mental.

Para comenzar, voy a realizar un acercamiento a tres conceptos definidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que vienen explicado en FEAFES, Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y personas con enfermedad mental que nos hablan de los siguientes términos:

Se entiende por salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

Se entiende por salud mental como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.

Se entiende por enfermedad mental o trastorno mental como una alteración de tipo emocional, cognitivo y/o comportamiento, en que quedan afectados procesos psicológicos básicos como son la emoción, la motivación, la cognición, la conciencia, la conducta, la percepción, la sensación, el aprendizaje, el lenguaje, etc. Lo que dificulta a la persona su adaptación al entorno cultural y social en que vive y crea alguna forma de malestar subjetivo

Las personas que sufren algún tipo de enfermedad mental, ya sea de forma conyuntural o bien de manera prolongada en el tiempo, se ven expuestos a sufrir aislamiento social por la única condición de sufrir una patología mental; sin embargo, esta discriminación no la sufren otros tipos de enfermos como por ejemplo, enfermos de cáncer, enfermos con problemas cardíacos, enfermos de pulmón o un sinfín de enfermedades. Sin embargo, el trastorno mental nos causa respeto y en muchas ocasiones causa miedo produciéndose distancia con respecto a estas personas.

La estigmatización y el aislamiento surge desde el comienzo, nadie dice abiertamente que tiene un problema mental. Es normal escuchar a personas decir que algún familiar o amigo sufre vértigos, es alérgico a determinados alimentos o bien que superó un cáncer, pero sin embargo ¿cuántos de nosotros escuchamos con la misma asiduidad mi padre está diagnóstico de trastorno bipolar, mi madre tiene un trastorno límite de la personalidad o mi mejor amigo tiene esquizofrenia? Pocas veces diría yo, más bien me atrevería a decir que caben en los dedos de una mano, es más, estas confesiones son precisamente eso, una confesión que se le hace a una persona pidiéndole que lo lleve en secreto por miedo al rechazo y la incomprensión de los demás.

Enlazando con el tema de la incomprensión, creo que es aquí donde radica una de las principales causas del estigma que hay en torno a la enfermedad social. No conocemos mucho sobre este tipo de enfermedad, y aunque no es por falta de información ya que tenemos a nuestro alcance libros, documentales, artículos, vivencias y un montón de opciones para formarnos en este campo, no recurrimos a ellos y seguimos repitiendo de generación en generación este tipo de conductas rechazantes-evitativas con respecto a las personas enfermas mentales.

Otro de los puntos a tener en cuenta, y que desde mi punto de vista está causando verdadero daño a estas personas son los mitos sobre la forma de ser de estar personas que circulan en el imaginario social. Paso a enumerar alguno de los mitos más comunes que seguro hemos escuchado.

  • Las personas que sufren algún tipo de enfermedad mental son violentas, no las ves venir y hay que tener cuidado cuando estas a su lado.
  • Las personas que sufren algún tipo de enfermedad mental no son capaces de mantener un trabajo ni de llevar una vida normal.
  • Las personas que sufren algún tipo de enfermedad mental no son capaces de formas una familia porque la convivencia con ellas es imposible.
  • Las personas que sufren algún tipo de salud mental no se van a recuperar nunca, no hay esperanza para ellos.
  • La labor de los profesionales es en vano porque no sirve de nada hacer terapia con ellos.
  • Los niños y adolescentes no tiene problemas de salud mental.
  • Por muchas pastillas que tomen para regular las necesidades físico-químicas del cerebro, seguirán siendo locos.
  • No conozco a nadie con un problema de salud mental, mi familia y amigos tenemos todos el cerebro muy sano

Como podemos observar estos son solo algunos de los mitos que surgen en torno a la enfermedad mental y aunque es evidente que no tienen base científica, seguimos repitiéndolos y reproduciendo la distancia con estas personas.

Si bien es cierto que la reforma psiquiátrica que tuvo lugar en España en los años ’80 bajo el paraguas de la Ley General de Sanidad de 1986 ayudó mucho a luchar contra el estigma en torno a la enfermedad mental, José María Sánchez Monge, Presidente de FEAFES afirma lo siguiente: “todavía, 25 años después, la reforma psiquiátrica que anunciaba la reinserción, la atención integral -incluyendo la atención domiciliaria- y el tratamiento dentro del ámbito comunitario, es una revolución que se ha quedado a medias”.

Para finalizar esta reflexión, me gustaría decir que es responsabilidad de todos los ciudadanos pero especialmente de los trabajadores sociales entre otras profesiones, tratar de sensibilizar a la población con esta realidad, la enfermedad mental existe y hay que visibilizarla, porque conocer la realidad es parte de la solución, conocer la enfermedad mental es por tanto, parte de la solución contra la estigmatización.

saludmental

Fuente de información: Obertament. Per la salut mental, dóna la cara

Día Mundial de la Salud Mental 2015. Ponte en mi lugar, conecta conmigo

MERCEDES MURIEL SAIZ

SEXO PARA HEDONISTAS II.

 

En esta segunda entrada continúo mi reflexión sobre el fetichismo presentando una breve entrevista para conocer, de primera mano, un poco más de este mundo y de cómo los tabús y la discriminación afectan a sujetos que ejercen (o tratan de ejercer) su sexualidad libremente, cuál es su postura respecto a la persecución y la no-normalización de estas prácticas.

Tras una breve declaración de intenciones al sujeto en el que se le explicó detalladamente el objetivo de esta entrevista, dónde sería publicado, quién tendría acceso a esta información y asegurar el anonimato y la protección de datos personales, comenzamos las preguntas:

‘’Lo primero, una breve presentación, quién eres y qué es lo que te gusta exactamente’’.

Me llamo *****, tengo 32 años y mi gusto son los pies femeninos, siempre descalzos.

‘’ ¿Cuándo y cómo comenzaste a darte cuenta de que te gustaban?’’

Siempre me han atraído, no hay una causa-efecto. Me gusta todo lo que a un hombre heterosexual y, además, los pies.

‘’ ¿Crees entonces que se trata de algo que siempre ha formado parte de tu personalidad y gustos?’’

Por supuesto, tengo la suerte de poder tener lo estándar de una sexualidad hetero con éste complemento, el abanico de posibilidades es mayor. Lo uno no suple al otro, lo complementa.

‘’ ¿Es un tema del que puedas hablar abiertamente con la gente de tu entorno y sentirte cómodo?’’

Mi entorno lo desconoce, a veces es mejor ocultar que explicar.

‘’ ¿Te has sentido, en alguna ocasión, atacado o violentado por terceros a causa de tus gustos?’’

Al contrario, todas las chicas con las que he quedado se han mostrado comprensivas y respetuosas, a muchas incluso les ha llegado a gustar. Una persona fetichista no es un bicho raro o un pervertido, esta conceptualización es una nomenclatura del pasado, de una época no tan lejana en la que, por ejemplo, la homosexualidad era proscrita (…) hoy día, para la mayoría, es algo normal (…); el ser humano busca su felicidad y una vía importante para ello es la satisfacción sexual. Si el fetichismo refuerza esto, no creo que esté incurriendo en nada pernicioso.

‘’Existe un gran desconocimiento sobre este fetichismo, ¿a qué consideras que se debe?’’

Nuestra sociedad está rodeada de muchos tabús y mucho desconocimiento en el tema de la sexualidad. En el caso de los pies  existe una predisposición general al rechazo. Si preguntáramos a cien mujeres, por poner un ejemplo, qué parte de su anatomía les causa mayor rechazo, un altísimo porcentaje diría que los pies.

‘’Como última cuestión, ¿qué opinión tienes acerca de la persecución de estas prácticas, especialmente por parte de psicólogos y sexólogos que abogan por el tratamiento como si se tratara de una enfermedad mental?’’

La enfermedad no radica, a mi juicio, en la práctica o tendencia de un fetiche o parafilia, sino en la adicción que este puede provocar. 

 

Considero complicado dar una opinión a modo de conclusión ya que no me he visto nunca inmersa en este tema y, hasta el mismo momento en el que realicé esta entrada, no tenía ni idea de cómo de profundo era, de cómo podía afectar a personas que, dentro de su propia sexualidad, eran perseguidos, atacados y acusados por ejercer prácticas que difieren de la norma. Por ello, me mantendré en lo que pudo quedar reflejado en la primera entrada y que completaré con otra nueva sobre la postura de psicólogos y sexólogos acerca de las parafilias. Considero a cada uno libre, siempre y cuando esto no conlleve un daño psicológico o físico a terceros, de tomar sus propias decisiones, dar rienda suelta a sus fantasías y, en resumen, llevar la vida sexual, sentimental, emocional o meramente social de la forma que se considere y con todo el derecho a una normalización justa y razonable de toda práctica (repito, no dañina) que favorezca un ejercicio pleno de las mismas.

’Vamos a darnos indiscriminadamente a todo lo que sugieren nuestras pasiones, y siempre seremos felices. La conciencia no es la voz de la naturaleza, sino sólo la voz de los prejuicios’’.

Marqués de Sade.

TATUAJES Y PIERCINGS EN EL MUNDO LABORAL

¿Prejuicio globalizado o prejuicio personal?

En esta entrada del blog trataré cómo puede afectar ante la sociedad el hecho de llevar en nuestro cuerpo tatuajes o piercings. Como bien dice el título, enfocaremos la temática en el mundo laboral, pero no quiero dejar de lado el punto más social de esta cuestión. Además considero este asunto un prejuicio, concepto que a lo largo de la entrada explicaré más detalladamente.

¿Prejuicio globalizado o prejuicio personal?

Esta pregunta, expuesta como opinión personal, para tratar de entender que no solamente puede “padecer” este prejuicio la sociedad, sino la misma persona portadora del tatuaje y/o piercing. Entonces, con esto quiero dar a entender que en muchas ocasiones, el individuo que decide tatuarse lo hace con cierto miedo y precaución para elegir correctamente el lugar y temática del tatuaje, ya que es consciente de las consecuencias que le puede generar a largo plazo. Normalmente culpamos a la sociedad de juzgar, muy a menudo sin razón o sentido, a aquel o aquella persona que lleva en su cuerpo un elemento de este tipo con razones de poco peso y sin contundencia. Pero muchas veces, es la misma persona tatuada la que lleva ese prejuicio en su interior.

Definición prejuicio

El prejuicio, psicológicamente hablando, se trata de la creación inconsciente de un criterio que se construye en nuestra mente de forma anticipada como consecuencia de la falta de conocimiento acerca de un tema, persona o grupo. Este concepto puede aparecer como motivo de una creencia religiosa, ideología política, razón cultural, etc.

Fuente: elaboración propia

Mundo laboral

¿Cómo pueden afectar los tatuajes y piercings para encontrar trabajo? ¿Qué requisitos y/o condiciones de imagen se exigen en el mercado laboral?

Actualmente llevar piercings o tatuajes puede ser un problema a la hora de encontrar trabajo ya que muchas empresas exigen la ausencia de estos elementos.

¿El tatuaje nos aporta personalidad o nos la quita?

Screenshot_2016-04-03-20-29-26

ENLACES DE INTERÉS

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/08/140825_vert_cap_tatuajes_trabajo_az

La campaña que busca eliminar el prejuicio hacia los tatuajes

MARINA FLORIT REURER

UN ACERCAMIENTO A LA TRANSEXUALIDAD

La Real Academia de la Lengua Española define transexual como “ una persona que se siente de otro sexo y adopta sus atuendos y comportamientos o que mediante de un tratamiento hormonal e intervención quirúrgica adquiere los caracteres sexuales del sexo opuesto.”

El Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales (DSM-5) elaborado por la Asociación Americana de Psiquiatría, es considerado una de las herramientas más importantes y de referencia en el ámbito clínico. En mayo del 2013 este Manual sustituyo el término “Trastorno de la Identidad de Género” por “Disforia de Género” entendida como la angustia de la persona no identificada con su sexo biológico.

Actualmente la Organización Mundial de la Salud clasifica la transexualidad dentro de las enfermedades mentales. Sin embargo, esta ordenación está en proceso de revisión, ya que como asegura Enrique García Bernardo, jefe de servicio de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid “habitualmente la OMS sigue los pasos del Tratado estadounidense”.

Las etapas en las que se suceden los cambios físicos, el desarrollo intelectual y la configuración de la propia personalidad corresponden a la infancia y a la adolescencia. Estos periodos son de vital importancia en la vida de toda persona, ya que es en este momento donde se puede sufrir una crisis de identidad puesto que el sujeto no se identifica a sí mismo con su cuerpo.

La transexualidad acompaña a la persona desde muy temprana edad ya que, alrededor de los dos años, muchos niños y niñas trans comienzan a exteriorizar su identidad. Esta situación no es reconocida y aceptada de manera inmediata por los padres y el entorno, y hasta que esto suceda pueden pasar incluso años. Años en los que los niños sufren miedo, desorientación y sobre todo desinformación. Estos niños se sienten avergonzados, responsables, marginados e incomprendidos.

De acuerdo a la legislación vigente, los transexuales menores de edad pueden cambiar su nombre pero no su sexo en el Documento Nacional de Identidad (DNI). Para los mayores de edad, la realidad es distinta ya que pueden cambiar su nombre y su sexo pero para ello se les exigen dos requisitos: en primer lugar, es necesario que acrediten un diagnostico de disforia de género y además deben llevar dos años en tratamiento hormonal.

Un alto porcentaje de las personas transexuales desean realizarse un cambio de sexo a través de la intervención quirúrgica, pero al no estar cubierta por la Seguridad Social y dado su alto coste económico, impedimenta en muchas ocasiones este cambio.

Es urgente y necesaria una normalizacion de esta situación dede todos los ámbitos, ya que si esto no sucede, las personas transexuales están obligadas a desarrollarse de la manera en que la sociedad se lo permita y no como ellos lo desean.

ENLACES DE INTERÉS

Conexión samanta

http://www.mitele.es/programas-tv/conexion-samanta/temporada-3/programa-27/

Mi vida en rosa

https://www.youtube.com/watch?v=hOZAilOMQ6A

Asociacion de familias de menores transexuales

http://chrysallis.org.es/

MARINA RUIZ MARTINEZ

BEBÉS ADULTOS

 

ggggg

Se conoce como infantilismo al trastorno que sufren las personas adultas, donde se dan signos característicos de la infancia, tanto fisiológicos, anatómicos como psicológicos. Existen cuatro tipos de infantilismo: infantilismo de Brissaud, infantilismo de Lorain, infantilismo retrogrado e infantilismo psicosexual, siendo este último el que dará comienzo al desarrollo del tema.

Para el médico y sexólogo alemán Magnus Hirschfeld, el infantilismo psicosexual consiste en la conservación del “modo de ser mental” de un niño. Existen dos categorías en torno a este tipo de infantilismo: Bebes Adultos (ABs) y Amantes de los Pañales (DLs). En ambos casos, se trata de personas adultas y que utilizan pañales.

El deseo de los bebés adultos es cumplir la fantasía de ser niños, a través de la ropa infantil, los pañales, el biberón, juguetes e incluso con comportamientos  propios de  bebés. Estas personas cuando están ejerciendo el rol de bebé, normalmente no suelen involucrarse en prácticas sexuales, ya que no es propio de la conducta de un bebé real.

En el caso de los amantes de los pañales, introducen este elemento tanto en sus prácticas sexuales como en actividades de su vida cotidiana. Sin embargo, ninguno de los comportamientos es únicamente exclusivo de los ABs o de los DLs. Por esta razón, a estos dos grupos se les denomina AB/DLs, aunque ellos  se llaman a sí mismos como “sobre todo AB” o “sobre todo DL” dependiendo de la práctica que más utilicen y con la que se sientan más identificados.

Es importante conocer que estas personas no sienten atracción ni deseo sexual por los niños, se satisfacen únicamente vistiéndose y comportándose como ellos.

Este fenómeno se da sobre todo en países como Inglaterra, Alemania, Estados Unidos y Australia, donde existen plataformas de apoyo, información y eventos públicos para estas personas. Sin embargo, la situación en España es diferente, ya que se carece de los recursos suficientes para que estas personas se puedan sentir identificadas y apoyadas.

ENLACES DE INTERÉS:

Ninoska Tatiana Burgos Bolaños.